GLÁNDULA TIROIDES EN EL ZOOLÓGICO
Por Franco Aguirre Benotti

Glándula Tiroides fue de excursión con su grado. Esta vez, la seño, los llevó al zoológico.
En el colectivito cantaron muchas canciones como:
“Chofer, chofer
apure ese motor
que en esta cafetera
nos morimos de calor”,
“Chofer, chofer
no mire para atrás
que viene su señora
con un palo de amasar” y
“Chofer, chofer
respete la señal
que las leyes para todos son igual”, ésa se las enseño la directora.
Llegaron a la siesta, el sol estaba muy fuerte y caían los rayos como flechas sobre las jaulitas.
Vieron a los monos, que jugaban a tirarse a la cabeza con manzanas podridas.
Los loritos en una jaula gritaban, ahogados en sus propias caquitas.
El oso, en su pileta, asomaba apenas la cabeza de un agua verdosa y estancada.
En el serpentario, lamieron escorpiones y dieron de amamantar a las cobras.
Pero lo que más le gustó a Glándula Tiroides fueron los leones, que se peleaban por terminar de masticar un conejito decapitado.
Glándula y sus compañeritos les daban de comer y querían acariciar a todos los animalitos, mientras un señor vestido de verde, les contaba las andanzas de éstos bichos por la selva.
Cuando volvieron al aula, la seño, les hizo escribir tres oraciones. Glándula escribió:
Los animales del zoológico se aman, como yo amo a Coqui.
Nunca lo voy a dejar solo.
¡Qué felices son los animales!


   
23. Sara Gallardo

Vicios y Virtudes


. El abandono
  Por Eloisa Oliva

. Losers
  Por Luciano Lamberti

. Glándula Tiroides va a la escuela
  Por Franco Aguirre Benotti

. La responsabilidad del prepo
  Por Germán Scelso

  federata.com.ar - Año 2. Nº 23 - CÓRDOBA - ARGENTINA - Diciembre de 2003.
  Se permite la reproducción total o parcial del material de esta publicación siempre que se cite el nombre de la fuente, el número del que ha sido   tomado y el nombre del autor. 
  Envie sus sugerencias y comentarios a info@federata.com.ar