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EL PARECIDO SECRETO
Sobre la muestra de Carina Cagnolo en Inter/MEDIO.
Por Leticia El Halli Obeid
“Ensayos sobre el parecido
secreto” es el nombre de la muestra de Carina Cagnolo
en Inter/MEDIO, el espacio de artes visuales que funciona
en DocumentA/Escénicas, el centro de investigación,
documentación y producción de artes escénicas,
que inauguró el 23 de mayo en calle Lima 364, Córdoba.
Carina Cagnolo es artista visual y docente y está a
cargo de la curaduría de Inter/MEDIO. Su muestra dura
hasta el 28 de julio.
En nuestro medio es bastante usual encontrarnos
con artistas que cumplen funciones ligadas a la gestión
cultural, la docencia o la investigación en artes y
otras actividades que, sin ser estrictamente de producción
artística (en el sentido más convencional del
término: producción de objetos o fenómenos
artísticos) son imprescindibles para que aquella circule,
se comprenda, se complejice y se vuelva, en definitiva, pública.
Carina Cagnolo es una figura muy activa no sólo en
su condición de artista sino también como generadora
de espacios de pensamiento en torno al arte y curadora. Licenciada
en Grabado en la Universidad Nacional de Córdoba en
la escuela de artes donde actualmente es docente, en los últimos
años fue convirtiéndose en un referente por
su trabajo como asesora de trabajos finales y de otros artistas
de su edad y más jóvenes. En este caso, invitada
a dirigir el espacio de plástica de DocumentA, la artista
decidió abrir el juego mostrando la relación
vital entre su gestión y su experiencia y postura artísticas,
evidenciando cómo de alguna manera todas estas actividades
se nutren entre sí y conforman un tipo de pensamiento
particular, que no es el de la academia, ni el de la crítica
despegada de su objeto, ni la pirueta intelectual para iniciados,
sino el del arte mismo.
La instalación que puede verse
en Inter/MEDIO tiene su origen en una serie de dibujos que
comenzara en el año 1997, seguido por una serie de
pinturas del año ´99, que no habían sido
mostradas hasta ahora. Sobre el eje conceptual de este trabajo
ella dice:
“...el Parecido Secreto es una categoría de Mallarmé.
Dos cosas aparentemente muy diferentes tienen una esencia
en común. La obra intenta una dialéctica entre
estos dos supuestos opuestos: mímesis/abstracción;
síntesis/análisis. La síntesis propuesta
por el ¨cuadro¨, la ¨pintura tradicional¨
y el análisis de saber cuáles son las partes
-elementos fundamentales- que componen la obra (reflexión
modernista). Y explora en esta dialéctica, no como
dicotomía si no intentando encontrar la grieta, la
falla por donde vislumbrar este parecido secreto. El viaje
y la relación con el paisaje, la contemplación,
etc.”
Una forma de entender estas relaciones es reconstruyendo el
proceso de trabajo:
Primero la artista hizo una serie de dibujos durante viajes
que consistían en dejar que la lapicera o lápiz,
de manera automática, haga un trazo sobre papeles de
arroz. Estas líneas guardan entonces una directa relación
con los movimientos corporales producidos por el viaje. Digitalizó
estos dibujos, que dejaron de ser líneas para ser figuras,
trabajados con un programa que vectorizó las líneas
(las convirtió en “objetos”). Estos dibujos
se convirtieron en diapositivas, que fueron proyectadas en
el espacio de acuerdo a un mapa diseñado por la artista.
Al final estas proyecciones se iban calcando directamente
sobre las paredes con barras de grafito, algunas eran lineales,
otras fueron pintadas
con el mismo material. “El material -grafito- sobre
el soporte -pared- acercan el resultado final al resultado
del comienzo”, nos dice. Ella entiende este procedimiento
como la puesta en el espacio de un viaje, metáfora
del paisaje mismo.
Está el viaje que hace el
ojo del espectador: la mirada recorre el lugar, busca similitudes
(quizá a causa del título de la muestra) y empieza
a identificar las formas que se repiten. La habitación
blanca está cubierta de estos dibujos que asemejan
un mapa en las paredes. Sin embargo hay una discontinuidad,
un objeto que rompe esta repetición: se trata de una
fotografía de un paisaje de montaña, suspendida
a la altura de los ojos en la pared, de manera perpendicular,
casi como un cartel, que en compañía de estos
dibujos tan ligados a la reproducción manual, funciona
de manera dialéctica, como la autora plantea.
Pues lo que sucede en todo viaje es que alguien o algo queda
quieto mientras alguien o algo se mueve. Podemos pensar que
abandonamos un lugar, y que las visiones van siendo reemplazadas
por los lugares nuevos. Pero también, y de manera más
egocéntrica, podemos pensar que el paisaje cambia para
nosotros, como un decorado, como un loop
de dibujos animados; pensarnos como seres quietos que contemplan
una mutación que ocurre afuera,
un espectáculo frente a nuestros ojos.
La pintura fue, hasta la llegada de la fotografía,
la posibilidad de acercar dos lugares distantes, de provocar
un viaje sin que hubiera que moverse a ningún lado.
La fotografía reemplazó a la pintura como método
de documentación pero de alguna manera sigue asumiendo
también su rol de lenguaje trascendente (ventana a
“otra” cosa, imagen que remite a algo que no se
ve.). Un poco más acá de todo lo escrito, analizado
y pensado en torno a la fotografía, es indudable que
para nuestra forma de ver funciona de manera similar a la
pintura más clásica: mímesis y “corrección”
de la realidad a la vez, índice –prueba de que
el ojo estuvo ahí -, periodismo y poesía, todo
eso junto anda cargando la fotografía sobre sus espaldas,
y ésta no es la excepción.
En esta obra, la fotografía funciona como la grieta,
la fisura, el enigma que nos pide el esclarecimiento de ese
parecido secreto. El resto es lo que cambia, lo que nuestro
cuerpo va experimentando de manera parecida pero irrepetible,
la sucesión de momentos y situaciones, la transformación,
algo así como el transcurso del tiempo.
Quizá, “Ensayos...” nos está hablando,
más que sobre el paisaje y la mirada, sobre el tiempo
mismo, sobre la manera en que nuestra percepción lo
construye, lo demora, lo alarga, lo congela, lo pulveriza,
invirtiendo el sentido del viaje para encontrar el parecido
secreto entre los finales y los comienzos.
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