Por Agustín Molinari

La cita fue en General Paz al 70. Un lugar al que iba muy seguido antes y del cual salía cargado de discos del Perro y Lado B. Pero ahora no.
Reconocer a Karina no es muy difícil. Rubia furiosa y con ojos celestes que encandilan. Difícil no verla. Café mediante, estas fueron algunas de sus reflexiones.

¿Cómo nace Hyperstatic? Se que nace de Flux…

Sí, lo que pasa es que por ahí habría que tomarlo como dos bandas distintas, por más que hay gente en común en una y otra. Flux se armó en 1997, en Hong Kong. Yo entre como cantante, ellos ya estaban armados pero habían perdido a su cantante que renuncio. Empecé a cantar aunque en realidad yo fui baterista muchos años, más que nada en Las Abuelas Mecánicas. Me fui a Hong Kong, más o menos en el 96, estuve allá casi 5 años. En ese momento entré a lo que era Flux, esto es decir 5 miembros (dos guitarras, bajo, bateria y voz). Había dos ingleses, un canadiense y el baterista era chino. Tocamos mucho durante dos años, grabamos un disco (Anywhere else; Hyperstatic Music; 1998 ) y sacamos también un par de temas en los compilados que hacia la revista El Fauno. De los cinco miembros de Flux quedamos cuatro ya que el canadiense se fue y empecé a tocar la guitarra. A principios del 2000 fue cuando nos mudamos a Melbourne, en el sur de Australia, pero sólo fuimos tres integrantes porque el baterista no quiso ir. Ahí cuando llegamos a Australia fue cuando cambiamos el nombre por Hyperstatic. El nombre lo cambiamos porque ya era otra cosa la banda. Teníamos un show que hacer y decidimos cambiar el nombre así nomás, sacándolo de uno de nuestros temas del primer disco.

¿Cuándo pegaron la vuelta para Córdoba?

No, lo que pasa es que estuvimos un año en Australia, teníamos visas de turista, entonces cada 6 meses tenés que salir del país. No pudimos hacer los arreglos para quedarnos legalmente en Australia y por ende nos volvimos a Hong Kong. Yo me vine para acá porque no soportaba más y porque prefería venir y estar tranquila acá y hacer los papeles y todo eso.

¿Qué influencias tienen? En el último disco hay un tema muy Pixies y hay como una cosa media Smashing Pumpkins también...

Sí, aparte de los Pumpkins y de Pixies también Weezer, Foo Fighters, Veruca Salt, Breeders, toda esa onda alternativa del 95 para acá...ya quedan muy poquitas de esas bandas.

Y como ves las cosas en comparación al principio de los noventas cuando estabas con Abuelas Mecánicas, y existía toda esa movida “sónica” en Buenos Aires con la actualidad...

Y era otro mundo, me parece que en ese momento había como más unidad, de estilos sobre todo, y la gente se movía máas para ver ese tipo de bandas como Los Brujos, San Emiliano en Córdoba, etc. Fue una moda, así como paso con el grunge en Estados Unidos acá paso con toda esa cosa sónica, alternativa. Las Abuelas Mecánicas formaron una pequeña parte de todo eso...

Te lo pregunto porque me acuerdo que en esa época yo habré tenido 11 o 12 años y tenía amigos más grandes que hablaban todo el día de las Abuelas Mecánicas, de San Emiliano...

Bueno, Carlos, nuestro bajista, tocaba en San Emiliano...

Era algo distinto de lo que es ahora...

A mi me gusto mucho esa época, ahora me parece que no hay onda, la gran mayoría de las bandas hacen lo que se denomina rock de la calle, rock “chabón” que a mí no me interesa para nada. Entiendo que a la gente le guste, pero me gustaría que hubiera una alternativa a eso, ¿no?

Volvamos un poco al presente... ¿cómo fue el show acústico que dieron en el Cineclub Municipal, cómo se lo plantearon?

Tuvimos que sentarnos a repensar todos los temas, normalmente la banda no suena así, había que juntarse a tocar con acústicas, tocar la bateria mucho más despacio. Invitamos a un tecladista (Hernán Pérez) que es también bajista de Enhola, incluimos a una chica que tocaba el cello... tratamos de plantear una cosa lo más profesional posible

¿Con el tecladista siguen tocando o fue un invitado del show nada más?

Fue un invitado del show, pero cuando presentemos el disco seguro sube a tocar algunos temas...

Te lo digo porque noté que le da un toque muy pop al sonido de ustedes...

El problema es que siempre se toca en lugares muy chicos, ya tener cinco personas en un escenario es medio complicado... aparte el sonido nunca da como para que todo se escuche bien y de por sí las voces se pierden un poco con toda la distorsión que usamos, imagínate meter un teclado fijo.

También noto como una necesidad tuya de cantar en inglés, no como algo impuesto sino como una verdadera necesidad...

Sí, totalmente. Supongo yo que porque fui baterista tantos años y comencé a cantar un poco como a la fuerza ya en inglés, estando afuera. Es como que se me creó mentalmente una identidad de persona que canta en inglés. Me gusta porque se pueden decir muchas cosas más, tiene palabras más cortitas, es el lenguaje del rock por así decirlo.

Por ahí también sirve para decir cosas medias tontas o que suenan cursi en castellano y en inglés pasan desapercibidas...

Exactamente. Me cuesta mucho hacer letras en castellano. Es un poco una barrera cantar en inglés pero a la gente le gusta la banda. Quiero meter más temas en castellano, seguro, pero cantar en inglés medio que es la onda de la banda.

¿Sentís que ya tienen un público fijo?

¿Aparte de los amigos? (risas)... Están pasando cosas muy raras, últimamente se está empezando a juntar gente. Incluso hay muchas chicas a las que le gusta la banda, por una cuestión de que se identifican con otra chica que está cantando en el escenario y se ve que eso les gusta. Me sorprendió muchísimo la cantidad de gente que fue al show acústico, yo no me lo esperaba, supongo que es porque uno hace las cosas lo mejor que puede y eventualmente recibís tu recompensa.

Hyperstatic es:
Karina Mana ( voz y guitarra )
Carlos Sada ( bajo y coros )
Ariel Arnaudo ( guitarra )
Alberto Jiménez ( batería )



   
06. El Tiempo

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  federata.com.ar - Año 1 . Nº 6 - 2002.
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