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Por Sebastián Della
Giustina
...están las que dan la
sensación de poder detener el tiempo en un instante...
Y aunque Calamaro habla de canciones, pinturas también
las hay.

Un cuarto de hotel a una hora presentible,
una tarde de tormenta, un vagón de tren, un café,
una vidriera... lugares de los no lugares, lugares para detener
el tiempo o donde el tiempo inevitablemente se detiene. Lugares
que Hopper elige para suspender, no paralizar, no capturar,
solo marcar un impasse donde todo sigue viviendo, donde todo
sigue ocurriendo, oliendo, respirando.

Las pinturas de Hopper gozan de un colorido
espléndido creado por ambientes momentáneos,
casi de recuerdos, pero con la característica de que
no los congela, los deja seguir viviendo.
Hopper está catalogado dentro
del movimiento realista americano, aunque sus obras tienen
reminiscencias de los conceptos que pretendían captar
los impresionistas, tonos propios del colorismo. Los plenos
de color y las edificaciones recuerdan al movimiento constructivista.
Los ambientes remiten a la misma desolación y soledad
de las pinturas de De Chirico.
En las pinturas de Hopper se puede presentir el ruido de las
calles (o su ausencia), el clima del lugar, la temperatura
del sol, el olor de la tormenta que se aproxima: Se pueden
presentir, pues, las pinturas llevan a esos lugares comunes
donde todos estuvimos, nos desvestimos o nos dormimos un momento.

La iluminación (natural y artificial)
es tan importante como el motivo de la obra. Y es la iluminación,
quizás, la que crea el efecto de recuerdo que tienen
las imágenes.
Hopper tiene el poder de suspender el
tiempo por un instante; de dotar a sus pinturas de una magia
que atrapa y suspende, que crea la necesidad de volver a verlas
para tratar de descubrir un minúsculo cambio en sus
personajes, el temblor de una mano, una hoja que mueve el
viento, o que de una vez por todas el cantinero apague la
luz del bar y todos se vayan a sus casas.

Hopper, un pintor de principios de
siglo que anula cualquier posibilidad de pensar el arte figurativo
como mero registro de situaciones. Pequeña
biografía.
Nació el 22 de julio de 1882 en Nyack, estado de Nueva
York, y entre 1899 y 1900 estudió dibujo en una escuela
de diseño comercial en Nueva York.
Influencias: Diego Velázquez, Francisco de Goya, Honoré
Daumier y Édouard Manet.
Murió el 15 de mayo de 1967 en Nueva York.
Entre sus obras de encuentran: Summer Interior (1909) / Soir
Bleu (1914) / La casa cercana a la estación (1925) /
Habitación de hotel (1931) / Gas (1940) / Los halcones
de la noche (1942) / Rooms by the Sea (1951) / Second Story
Sunlight (1960) / Gente al sol (1960) / Chair Car (1965)
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